Retrocedió este lunes  de la mano de pronósticos climáticos más favorables para Estados Unidos aunque para la oleaginosa el período clave viene avanzado julio y agosto.  Puede sumar su segunda semana de bajas.

La semana pasada los futuros interrumpieron una racha de nueve alzas semanales consecutivas. El mercado seguirá operando en función de los modelos climáticos mientras la semana próxima hay un informe clave sobre el área sembrada y los stocks trimestrales. El ajuste de la última semana y de este lunes se dio mayormente sobre las posiciones más cercanas mientras las referencias para la próxima campaña en Uruguay han retrocedido menos. La semana pasada el contrato julio perdió 1,6% mientras el futuro para igual mes de 2017 cayó 0,7%. Este lunes la posición julio 2016 cedió 1,3% o US$ 5,8 por tonelada hasta US$ 420,2 por tonelada. Mientras, el futuro julio 2017 bajó US$ 1,9 por tonelada o 0,47% hasta US$ 397,8 por tonelada. 

El mercado seguramente seguirá volátil en función del clima con datos de la demanda por soja estadounidense que han sido favorables ante la menor oferta desde América del Sur y el buen ritmo de compras de los principales exportadores. Este lunes el USDA informó que hasta el domingo se había sembrado el 96% del área prevista de soja frente al 89% de un año atrás y el 93% del promedio de cinco años. El porcentaje de cultivos emergidos llegó al 89% frente al 84% del promedio entre 2011 y 2014. La soja en condición buena o excelente bajó un punto hasta 73% -en línea con lo esperado- pero se ubica por encima del 65% de un año atrás.

En el mercado local es acotado el volumen de negocios por la soja disponible. La mayor parte de la soja ya está en las plantas, queda poco por fijarle precio mientras se centra el foco en la liquidación de los contratos. Un factos positivo para la evolución de los precios domésticos es la firmeza de las primas en la región aunque a nivel local no se estaría trasladando todo el efecto de las primas positivas. En Brasil la oferta por comercializar es muy limitada luego de un fuerte rebote en las exportaciones durante los primeros cinco meses del año. Esto obliga a primas altas respecto a Chicago para generar negocios tanto en los puertos como para el consumo interno. El segundo semestre del año verá una fuerte competencia por la soja queda en Brasil y eso dejará firme las primas con algunos analistas que no descartan que sobre finales de año se tenga que importar desde la región. En Argentina el volumen para ponerle precio es todavía importante pero en las últimas semanas se vio una menor oferta de los agricultores una vez que cumplieron con sus obligaciones. Los productores han resistido los empujes a la baja propuestos por los exportadores y por la industria. Con un tipo de cambio que muestra retraso y una inflación alta, los productores siguen viendo a la soja como el principal activo de valor.

Para la soja 2016/2017 los valores llegaron a precios algo menores a US$ 370 por tonelada pero con el repunte del viernes nuevamente se acercaron a los US$ 380 por tonelada con niveles no muy diferentes este lunes. Es un mercado todavía poco líquido en cuanto a fijación en precios.  Los principales negocios en ese sentido han sido por acuerdo de arrendamientos y la compra de adelantada de insumos. Los productores siguen optando por cerrar negocios sin precio para presentar los contratos a los bancos. La relación insumo-producto es ampliamente favorable con los valores actuales por lo que se buscan alternativas de financiamiento para comprar agroquímicos o fertilizantes en un contexto de liquidez limitada. Las negociaciones con los bancos son claves para que el productor tenga el nivel de financiamiento necesario para poder ir planificando la próxima zafra. 

En las próximas semanas se irán afinando los números finales sobre el volumen y la calidad de la cosecha 2015/2016. Los stocks de soja al 1 de junio sumaron 1,428 millones de toneladas, según el relevamiento de existencias del Plan Nacional de Silos. De acuerdo a las consultas de Monitor  Agrícola entre exportadores, esta cifra podría dar un volumen de cosecha en torno a 2,2 millones-2,3 millones de toneladas en base a lo que ya había sido embarcado, lo que faltaba cosechar al 1 de junio más la mercadería en los bolsones y la molienda interna. 

 

Publicado en: Blasina y Asociados.